domingo, 27 de octubre de 2019

Andrómeda



Andrómeda es una galaxia situada actualmente a unos 2,5 millones de años luz.
En el catálogo Messier tiene el número 31, por lo que se la conoce también como M31.
Su núcleo es el objeto más lejano que, con cielos limpios, puede verse a simple vista.
Sus dimensiones duplican las de la Vía Láctea, así como el número de sus estrellas, que podría llegar al billón.
Actualmente Andrómeda y nuestra galaxia viajan en trayectoria de choque a una velocidad aproximada de 300 Km. por segundo.
El impacto se producirá en unos 6000 millones de años, para entonces, el reloj municipal de Camuñas estará parado, así como el de la puerta del Sol de Madrid e incluso el Big Ben.
Va a ser difícil precisar la hora exacta del evento astronómico, porque tampoco habrá móviles, ni smartwatches, ni relojes de sol, ni clepsidras...
Será un espectáculo largo y lento que yo seguramente me perderé.
Aquí tenéis la imagen de cómo era hace dos millones y medio de años. Entonces estaba varios miles de años luz más lejos de lo que está ahora, aunque su aspecto debe ser muy parecido, por lo que la foto le valdría para renovar documentos.

Andrómeda ED60 261019

Los datos técnicos de la captura son los siguientes:
Teles: TS ED apocromático de fluorita sintética (FPL53) 60/360 (De segunda mano)
Reductor de focal x0,8
Cámara principal: Canon 600D modificada a full spectrum (Sin refrigerar)
Filtro: LPS IDAS D1 (De segunda mano)
Montura Orión SkyView Pro (De segunda mano)
Tubo de guiado: Lunático EZG 50
Cámara de guiado: ZWO ASI 224 MC
Ordenador ASUS normal y corriente.
Tiempo de integración: 63,3333333 minutos
Subtomas 19 x 200" a ISO 1200
Lugar de la toma: Camuñas, Toledo.
Fecha: 2601019

Software:
Guiado: PHD Guiding 2
Captura: APT
Apilado: DeppSkyStacker 4.1.1
Procesado: Pxilnsight LE
Posprocesado: PS

sábado, 6 de julio de 2019

Oposiciones de Júpiter y Saturno 2019


Tras la de Júpiter, acontecida el pasado día 10 del también pasado mes de Junio del presente año 2019, la oposición de Saturno es ya inminente. Ocurrirá el próximo día 9 de Julio.
Para la de Marte queda algo más de tiempo, pues en el caso del planeta rojo la efeméride orbital sucede cada dos años y cincuenta días. Hogaño no toca, y habrá que esperar hasta el 13 de Octubre de 2020 para que se nos muestre en mitad de la noche.
En eso de las oposiciones, Marte viene siendo como yo en este blog, que nos mostramos muy de tarde en tarde.
Pero ahora estamos en la temporada de los gigantes gaseosos, tiempo para que los aficionados a la fotografía astronómica intenten mejorar los resultados de pasadas oposiciones, o se introduzcan en este vicio fotónico que no para de demandar nuevos cachivaches para lidiar con un cielo cada vez más contaminado. Tiempo también para que los observadores, más sosegados por lo general, disfruten la afición mientras se lo permitan las farolas, cada vez más numerosas, potentes y agresivas.
No es este el mejor año para observar y/o fotografiar Júpiter y Saturno, pues su declinación es muy baja, apenas se alzan 30 grados sobre los horizontes del Sur en el cruce del meridiano. Por tanto es mucha atmósfera la que ha de atravesar su luz hasta llegar a nuestros ojos o a nuestros instrumentos.
Como en los últimos años la tendencia es descendente, un amigo recién llegado a este mundillo, afirmaba que, de seguir así las cosas, en los próximos años habríamos de desplazarnos al hemisferio sur para verle los anillos a Saturno. Es obvio que el chico sabe de esto aún menos que yo, lo que no es poco ignorar.
La baja declinación actual se debe a que cruzan el meridiano en las noches veraniegas, y en este tiempo la eclíptica, plano por el que viajan, está alta de día y baja de noche. Caso contrario al del invierno, como puede observarse en la altitud del Sol.
Pero los planetas siguen practicando su costumbre de errar por las constelaciones zodiacales, y en años venideros cruzarán nuevamente las noches invernales, bien altos en el cielo. Podemos decir que ahora están tocando fondo. De hecho Júpiter ya ha comenzado a remontar. Saturno tardará más, y lo hará con mayor lentitud, pero allá por el año 2030 ya alcanzará una altitud considerable sobre nuestras mesetarias latitudes.
En tanto bajan para luego subir, y suben para luego bajar, nosotros seguimos intentando sacarles su mejor cara.
Aquí dejo un par de imágenes de las que he obtenido hasta ahora en la presente oposición. Aún me queda margen para seguir intentándolo. Si consigo mejorar lo presente, volveré por aquí.

Júpiter 230619
Saturno 06719


Las fotografías están tomadas desde Camuñas (Toledo)

jueves, 7 de diciembre de 2017

Sirio

Con una magnitud aparente de -1,46, Sirio es la estrella más brillante del cielo, después del Sol.
Esta cualidad ha atraído hacia el astro la atención de todas las culturas humanas, con especial relevancia histórica en el antiguo Egipto, donde se elaboraron calendarios basados en el orto helíaco de la estrella, pues esta efeméride venía a coincidir con las inundaciones periódicas del Nilo.
Su nombre procede de un vocablo griego traducible por “Seirius”, cuyos precedentes, al decir de algunos expertos, están relacionados con el dios egipcio Osiris.
Se encuentra en la constelación del Can Mayor, a una distancia relativamente corta de nuestro sistema solar (8,6 años luz) y conforma, junto con Betelgeuse y Proción, el asterismo conocido como Triángulo del Invierno.
Su masa es aproximadamente 2 veces la del Sol, y su diámetro también se acerca a duplicar el de nuestra estrella.
Sirio es un sistema estelar doble o binario, la brillante estrella azulada viaja por el espacio-tiempo acompañada de una enana blanca conocida como Sirio B, cuyo tamaño es similar al de nuestra Tierra, siendo su masa como la de nuestro Sol, por lo que su densidad es altísima. Un fragmento de esta estrella con el tamaño de un teléfono móvil medio, pesaría en la Tierra unas 15 toneladas y vendría resultando algo incómodo de llevar en el bolsillo.
Como curiosidad se ha de decir que existe un pueblo  en el país africano de Mali, que desde la remota antigüedad parece conocer la existencia de Sirio B. Considerando que esta estrella fue descubierta por Alban Clark y su hijo cuando estaban construyendo y probando un gran telescopio refractor en enero de 1862, no deja de ser curioso esto de los dogones, que así se llama el referido pueblo, cuyo misterioso conocimiento, a mayor abundancia del enigma, afirma la existencia de una tercera estrella en el sistema. Sirio C, la nombraríamos caso de encontrarla. Ellos la llaman Sol de las Mujeres y, de existir, sería posiblemente una enana roja.
A día de hoy no se ha encontrado esta tercera estrella, si bien se publicó un sólido indicio en 1995, año en el que los astrónomos franceses Daniel Benest y Jean Louis Duvent, concluyeron que las anomalías orbitales del sistema binario eran coherentes con la presencia de ese desconocido tercer miembro de la familia.
Sea como fuere, Sirio brilla en los cielos invernales, y en numerosas noches ofrece un espectáculo centelleante y multicolor para gozo y disfrute de las gentes que quieran entretener un rato en contemplar los cielos del sur.
Aquí dejo la primera fotografía en la que he conseguido (ardua y fría labor) desdoblar el sistema y atrapar la muy liviana luz de Sirio B.


Datos de la imagen.
Toma única.
Lugar de la toma: Camuñas
Telescopio: Mak 180/2700
Cámara: Canon 70D a foco primario
Filtro: UHC-S
Exposición: 3,9” A 3200 ISO


Por último expongo una representación gráfica  de la trayectoria y el tiempo de su órbita. 

jueves, 6 de julio de 2017

Oposición de Saturno

Durante su oposición, Saturno se sitúa a una distancia de nuestro planeta (y por tanto de nosotros) de tan sólo 1200 millones de kilómetros, pulgada más o menos. Ahí mismo, como quien dice, sobre todo si comparamos esta cifra con los 1600 millones de kilómetros que nos separan durante la conjunción.
Hogaño este fenómeno se produjo el día  15 de Junio, pero durante varias semanas antes y después, el planeta  permanece  como si dijéramos por el barrio. Aprovechando la visita, y suponiendo que no le importa ni importuna mucho, le he tomado esta foto: Saturno 030717_2

Datos de la toma:

Lugar: Camuñas.
Fecha: 030717
Telescopio: SW Maksutov 180/2700 + Barlow x2
Cámara: Luna QHY 5II  monocroma + filtros LRGB
Software: Autostakkert 2, Reigistax 6, Fitsworks y PS.

Para hacer las presentaciones como es debido transcribo aquí los datos principales (aproximados) del gigantesco astro:

Diámetro: 120.000 kilómetros.
Periodo de rotación:  10,56 horas (a toa pastilla va)
Distancia media al Sol: 1431 millones de kilómetros.
Periodo orbital sideral: 29 años 167 días 6,7 horas.
Periodo orbital sinódico: 378,1 días
Densidad: 690 Kg. por metro cúbico. (Muy ligero, flotaría en el agua)
Velocidad de escape: 35, 49 kilómetros por segundo.
Inclinación del eje: 26,73º
Gravedad en el ecuador: 0,93 g.
Temperatura media en superficie: -125º C.

El diámetro de sus anillos mide aproximadamente lo mismo que la distancia entre la Tierra y la Luna, más de 250000 kilómetros,  su espesor apenas llega a 2.
 Con mejores instrumentos que los míos, pueden ser distinguidos siete anillos principales, denominados, de dentro a fuera,  D, C, B, A, F, G y E.
Las divisiones que pueden verse con telescopios de aficionado son las de Cassini y, con suerte y buenos cielos,  Hencke. Las de Colombo, Maxwel, Huygens y Keeler son más caras de ver.
El origen de esta espectacular formación sigue siendo un enigma.

Como curiosidad sobre la enigmática génesis de los anillos de Saturno y las diversas especulaciones que han suscitado desde que Galileo Galilei los descubriera en 1608, citaré una de las más estrambóticas:
Entre 1586 y 1669 vivió en nuestro planeta un eximio teólogo llamado Leo Allatius, entre cuyas escrituras destaca un ensayo titulado “Discusiones sobre el prepucio de nuestro Señor Jesucristo” (sic) .  En esta obra, el autor (contemporáneo de Galileo), asegura que lo que se ve alrededor de Saturno es nada menos que eso: El trocito de piel que le fue extirpado a Jesucristo en la preceptiva circuncisión infantil practicada por imperativo de las tradiciones judías. La sorprendente afirmación se basaba en el  hecho de la ascensión al cielo del cuerpo del Señor, incluida esa parte cuya presencia visible en el firmamento constituía, para el teólogo, la prueba irrefutable de la veracidad de aquel milagro.

La hipótesis no acabó de ser aceptada por el general público, y menos por los eruditos de aquella y posteriores épocas. Y por si alguien  aún considerase tales o parecidas posibilidades, se ha de decir que ya hace tiempo viénese conociendo en gran medida la composición del muy vistoso objeto celestial que, a la sazón, ha resultado estar formado por trozos  grandes, medianos y pequeños de hielo y rocas. Así de simple, así de portentoso.

sábado, 8 de abril de 2017

Oposición de Júpiter.

En el presente año 2017, el planeta Júpiter alcanzará su oposición el día 7 del próximo mes de Abril.
Esa será la fecha en la que el astro nos quedará más cerca y nos ofrecerá las mejores oportunidades para observarle y, si eso, sacarle algunas fotos.
La oposición, referida a un planeta, no tiene relación alguna con los sistemas políticos parlamentarios. No es que Júpiter pase de haber encabezado una especie de gobierno olímpico, a formar parte ahora del grupo mixto o de una suerte de oposición mitológica. Es más bien cosa de trayectorias orbitales. A ver si me explico.
En las relaciones orbitales de los distintos planetas con el nuestro se distinguen algunas posiciones relevantes.
Para los interiores, Mercurio y Venus, existe el concepto "Conjunción inferior" que define su posición más cercana a la Tierra. Esto ocurre cuando el astro se encuentran entre nuestro planeta y el Sol. Cuando está en el lado opuesto (al otro lado del Sol) su posición se conoce como "Conjunción superior". Cuando está el el extremo derecho de su órbita (según se mira de la Tierra al Sol), se dice que han alcanzado la "Máxima elongación Oeste". Y cuando ocupa el extremo opuesto a esta última posición, ya hablamos de "Máxima elongación Este".
Véase:



Para los planetas exteriores, en cambio, las cuatro posiciones principales son: "Oposición", cuando están más cerca de la Tierra, es decir, cuando nuestro planeta se sitúa entre ellos y el Sol. "Conjunción" (sin más), cuando están al otro lado del Sol; "Cuadratura Oeste" y "Cuadratura Este".
Tal como así:

Bien, pues es el caso que Júpiter está alcanzando en estas fechas su Oposición, un tiempo que los aficionados suelen aprovechar para intentar mejorar las imágenes obtenidas en pasados eventos de este tipo, o para introducirse en el vicio.
Yo también lo intento, e iré dejando aquí las imágenes que pueda conseguir obtener de este encuentro. El gigante gaseoso nos honrará con su "cercanía" durante varias semanas. A ver si podemos sacarle los colores.
Aquí va el primer portrait.

Júpiter con Europa saliendo e Ío 170317


Lugar de la toma: Camuñas.
Fecha: 170317
Telescopio: SW. Maksutow 180/2700 a foco primario
Cámara: ZWO ASI 224 MC. Vídeo de 3000 fotogramas.
Software: Autostakkert 2, Registax 6, Fitsworks y PS.

La siguiente fotografía está tomada en la noche del 7 al 8 de Abril, poco después de que Júpiter alcanzara el punto de oposición correspondiente al presente año 2007.
El evento astronómico, según los expertos, aconteció a las 23 horas, 37 minutos de la noche (21:37 UTC).
En este momento, el gran planeta se encontraba a unos 660 millones de kilómetros del nuestro, una de las distancias más cortas posibles, aproximadamente 36 minutos luz.


Si la distancia del planeta era una de las más favorables para observarlo y fotografiarlo, la atmósfera terrestre, por el contrario, no resultaba demasiado propicia. Había turbulencias adversas en las capas altas que limitaban sensiblemente la posibilidad de usar grandes aumentos. Pero no era cosa de perderse el evento, aunque hubiera que bregar con incómodas corrientes de choro, o jet stream, que dicen los más finos y los más integrados en los usos lingüísticos del imperio, y yo lo intenté.
El resultado es esta imagen, en la que se puede apreciar, a parte de la gran errante, el satélite Ío (zona inferior izquierda), Ganímedes (el más cercano al planeta) y Europa (zona superior derecha)

Júpiter con Ío Ganímedes y Europa 070417_3

Lugar de la toma: Camuñas.
Fecha: 070417
Telescopio: SW. Maksutow 180/2700 a foco primario
Cámara: ZWO ASI 224 MC. Vídeo de 3000 fotogramas.
Software: SharCap, Autostakkert 2, Registax 6, Fitsworks y PS.

martes, 4 de abril de 2017

Tránsito de Europa

Los tránsitos de los satélites jovianos sobre el disco del planeta son frecuentes y dignos de verse.
Aquí expongo una imagen del paso de Europa, con su sombra, entre júpiter y mi telescopio, mucho más cerca de aquel que de este.


Júpiter tránsito de Europa 050417
Lugar de la toma: Camuñas.
Fecha. 3 de Abril de 2017.
Equipo: Sw Mak 180/2700 a foco primario
Cámara: ZWO ASI 224.

domingo, 26 de marzo de 2017

M 100 en el gran cúmulo de Virgo

Entre las constelaciones de Virgo y Leo puede verse un gran número de galaxias de muy diversas formas y tamaños.
Aquí expongo un fragmento de este cúmulo, en el que destaca la galaxia M 100.
Esta galaxia espiral tiene un radio de unos 3500 años luz, y está situada a unos 53 millones de años luz de nuestro sistema solar.


Datos de la toma.
Lugar: Camuñas.
Fecha: 250317
Tomas: 25x30´ a ISO 3200
Telescopio SW ED 80/600 a foco primario.
Cámara: Canon 600DA
Software: ST y PS.

jueves, 2 de marzo de 2017

Tránsito de Ío

Ahora que los exoplanetas giran por todos los medios de comunicación gracias al feliz hallazgo del sistema Trappist 1, voy a exponer aquí un retrato del sistema joviano que, al parecer, es similar en formas y en tamaños al de la enana roja.
Y es que Júpiter posee los elementos y las características necesarias para aspirar a ser una de esas pequeñas estrellas tan abundantes en la galaxia (tres de cada cuatro estrellas son enanas rojas del tipo Trappist 1). Un poco más de masa y nuestro gigante gaseoso se enciende, haciendo del Solar un sistema estelar doble.
Nuestra vecina, Alfa Centari, también es múltiple. Y la más cercana a nosotros de sus estrellas, Próxima Centauri, también es una enana roja con al menos un planeta dando vueltas a su alrededor.
La idea de que algún día el que fuera dios griego, dios romano y planeta acabe siendo estrella no es, en modo alguno, descabellada ni delirante. Eso sí, de producirse tal acontecimiento las cosas cambiarían drásticamente para todo el sistema, y nuestras noches ya no serían lo que eran.
En tanto sucede o no la cósmica ecpirosis, los aficionados a estas cosas seguimos a lo nuestro. Y ahora, emulando a los astrónomos que buscan exoplanetas en los tránsitos y microeclipses de lejanas estrellas, yo he fotografiado este paso de Ío sobre Júpiter para ir abriendo la temporada del gigante gaseoso que alcanzará su oposición el día 7 de Abril del corriente 2017.
Cuando el planeta sea ascendido a estrella, y por diversos motivos, no podremos ver sobre su superficie la sombra proyectada por sus satélites, para entonces ascendidos a la categoría de planetas.
El Universo nunca se está quieto, al menos en apariencia.

Júpiter con Calisto, Europa, Ío y la sombtra de Ío en tránsito

jueves, 12 de enero de 2017

Galaxias


Las galaxias son la leche.
Esto es lo que debieron pensar y sentir los antiguos griegos al contemplar esa franja de luz pálida que cruza los cielos nocturnos, y que destaca especialmente en las noches estivales. No sabemos qué es, pero sea lo que sea es la leche, comentaría sin duda el común de las gentes en el ágora.
Los sacerdotes también ignoraban la verdadera naturaleza del fenómeno, pero tenían la certeza de que nadie conocía su muy alto e inaccesible secreto, y la convicción de que nunca iba a ser desvelado, por lo que decidieron ofrecer al común de las gentes una concluyente explicación que afianzara la superioridad intelectual y moral de su casta, una revelación que por su pretendida procedencia divina no habría de precisar demostración alguna, ni admitiría cuestionamiento que no asumiera el riesgo de enojar a los dioses, y las fatales consecuencias de su ira.
Es la leche, dijeron, en efecto, mas no es leche cualquiera sino leche de Hera.
La carencia de observaciones metódicas, cálculos, mediciones y otras costosas tareas, fue suplida con una historia a la que se debe reconocer, si no el mérito del trabajo y de la honesta voluntad de descubrir la verdad, sí el de la creatividad y aun el de la belleza. Véase y júzguese en este escueto resumen:
La diosa Hera, esposa de Zeus, el dios supremo, amamantaba involuntariamente a Hércules, un niño fruto de cierta relación entre su divino marido y Alcmena, una mortal. Hermes, aprovechando que la diosa dormía, había puesto al niño a libar de su leche para que así obtuviera, amén del necesario alimento, la inmortalidad que le negaba su medio humana condición. Pero el mitológico infante quizá chupaba con demasiada energía, pues, como es sabido, era inusitadamente fuerte, y despertó a la diosa que, nada más percatarse del escabroso asunto, retiró bruscamente su pecho de la boca del futuro héroe, y derramó su líquido nutricio por buena parte del impoluto cielo.  De ahí procede el nombre Vía Láctea, que recibe la franja luminosa.
No es esta la única explicación que la rica mitología griega (digna heredera de Sumer), ofrece para dilucidar los divinos orígenes de la galaxia. Pero todas,  tanto las variaciones sobre el seno de Hera, como las versiones que sitúan las fuentes del preciado líquido en la astada ninfa Amaltea, nodriza del mismísimo Zeus, convienen en afirmar que es leche lo que vemos.  
Vía Láctea. Camuñas. 100816

Otras culturas imaginaron otras historias para explicar el muy extenso objeto, y le pusieron otros nombres. Algunas tribus africanas lo llamaban Espinazo de la noche, en la idea de que era la columna vertebral de un inabarcable animal que sostenía el cielo con su lomo, evitando que se derrumbara sobre nosotros. Árbol del Mundo fue para los Mayas. Y para mis infancias Camino de Santiago, pues entorno a las fechas en que se celebra el día del apóstol, la franja muestra una orientación similar al célebre camino de peregrinación.
Como curiosidad local, diré que en la estación de Verano, la Vía Láctea se alinea con la muy camuñera Calle Grande, ofreciendo un espectáculo urbano-celestial imposible de ver en estos tiempos de luz artificial, pero que yo recuerdo de mi infancia como algo muy hermoso.
Fotomontaje de la Vía Láctea sobre la calle Grande de Camuñas

Pero qué es en realidad la Vía Láctea. Incluso en los tiempos de los griegos, y aunque la inmensa mayoría coincidiese es estimar que era la leche, algunos sospechaban que no estaba hecha de ese maternal líquido, que quizá se tratara de una gran concentración de estrellas muy lejanas, así Anaxágoras como Demócrito. Pero hubo que esperar a Galileo y su telescopio para tener la certeza de que ese polvo lechoso era, en realidad, un portentoso número de estrellas agrupadas en un cuerpo celeste cuya forma completa aún resultaba imposible imaginar y del que se pensaba que contenía todos los astros del universo.
Tuvo que llegar el siglo XX para que un astrónomo llamado Edwin Hubble realizara el crucial descubrimiento de que Adrómeda estaba fuera y lejos de la Vía Láctea, (algo que ya se venía sospechando desde el siglo de la luces), de que tenía sus propias estrellas (Muchas), de que era otra “Vía Láctea”. Así supimos que en el universo había otros “caminos de leche”, y que el nuestro era sólo uno más de los incontables que pueblan el espacio. De aquellos lances mitológicos acontecidos entre Hera y Hércules, o entre Zeus y Amaltea, quedó el nombre Galaxia (que significa algo así como “círculo de leche”) para nombrar estos objetos cuyo número, sólo en el universo observable, se cuenta por cientos de miles de millones.
Galaxia de Andrómeda
Distancia: 2,5  millones de A.L.
Diámetro: 220000 A.L.
Datos de la toma.
Lugar: Camuñas
Fecha: 190915.
Telescopio: SW ED 80/600
Cámara: Canon 600D modificada.
Guiado: Lunático.
Exposicion: 10 x 3´
Programas: DSS, ST y PS

Galaxia del Molinete (M 101)
Distancia: 27 millones de A.L.
Diámetro: 170000 A.L.
Datos de la toma.
Lugar: Camuñas
Fecha: 220215.
Telescopio: SW ED 80/600
Cámara: Canon 600D.
Guiado: Lunático.
Exposicion: 12 x 5´
Programas: DSS, ST y PS


Cadena de Markarian

Grupo de Galaxias en Virgo

Datos de la toma.
                                            Lugar: Camuñas
                                            Fecha: 020516.
                                            Telescopio: SW ED 80/600
                                            Cámara: Canon 600D modificada.
                                            Guiado: Lunático.
                                            Exposicion: 10 x 5´
                                            Programas: DSS, ST y PS





Galaxia del Sombrero (M 104)

Distancia: 28  millones de A.L.
Diámetro: 70000 A.L. (Estimado)
Datos de la toma.
Lugar: Camuñas
Fecha: 230215.
Telescopio: SW reflector 200/1000
Cámara: Canon 600D.
Guiado: Lunático.
Exposicion: 5 x 3´
Programas: DSS, ST y PS
Galaxia del Triángulo

Distancia: 2,8  millones de A.L.
Diámetro: 1500 A.L.
Datos de la toma.
Lugar: Camuñas
Fecha: 210814.
Telescopio: SW ED 80/600
Cámara: Canon 600D.
Guiado: Lunático.
Exposicion: 8 x 4´
Programas: DSS, ST y PS
Galaxia del Ojo Negro

Distancia: 17  millones de A.L.
Diámetro: 80000 A.L.
Datos de la toma.
Lugar: Camuñas
Fecha: 020416.
Telescopio: SW reflector 200/1000
Cámara: Canon 600D modificada.
Guiado: Lunático.
Exposicion: 10 x 5´
Programas: DSS, ST y PS
Galaxias del Cigarro (M 82) y de Bode (M 81)

Distancia: 12  millones de A.L.

Datos de la toma.
Lugar: Corral de Almaguer.
Fecha: 100115.
Telescopio: SW ED 80/600
Cámara: Canon 600D.
Guiado: Lunático.
Exposicion: 6 x 5´
Programas: DSS, ST y PS
Triplete de Leo. Camuñas 220215

Distancia: 35  millones de A.L.

Datos de la toma.
Lugar: Camuñas
Fecha: 220215.
Telescopio: SW ED 80/600
Cámara: Canon 600D.
Guiado: Lunático.
Exposicion: 10 x 3´
Programas: DSS, ST y PS
 
Galaxia del Remolino (M 51)

                                              Distancia: 37  millones de A.L.
  Diámetro: 60000 A.L.
Datos de la toma.
 Lugar: Camuñas
 Fecha: 200615.
 Telescopio: SW Reflector 200/1000
 Cámara: Canon 600D modificada.
 Guiado: Lunático.
 Exposicion: 10 x 3´
 Programas: DSS, ST y PS
                                






viernes, 30 de diciembre de 2016

El cielo del Invierno

Esta es una afición cara y fría, me dijo D. Enrique Pereira de Lucena,  avezado astrónomo de recorrido trasatlántico.
El que sea cara  o no depende sólo del aficionado, por lo que considero relativo el concepto. La luz de los astros viene siendo gratuita, al menos hasta ahora. Su contemplación está incluso exenta de impuestos, tasas y gravámenes. Aunque es mejor no abundar en el tema para evitar el riesgo se sugerir ideas que al final hagan bueno el aserto del compañero Enrique.
De lo que sí doy fe es de que es fría, sobre todo en estas estaciones de noches largas en las que Orión domina el cielo y la escarcha la tierra. Aunque, como nos dice la sabiduría llana, no hay mal que por bien no venga, y en estas noches gélidas todos los sensores están refrigerados, sin necesidad de habernos gastado un pastizal en artificios, y presentan una relación señal – ruido mucho mejor que en el Verano. A parte de que en la estación estival a estas estrellas les da todos los años por tomar el sol, y no hay manera de verles las espicas.
En esta entrada espero poder serviros, calentitas ya, las imágenes que consiga obtener de los polícromos e impresionantes cielos invernales.

Las Pléyades.
Dado que ya les dediqué una entrada, y aunque habría mucho más que decir y escribir de este cúmulo abierto, ahora voy a limitarme a insertar la más reciente de las varias imágenes que he tomado, con incierta fortuna, de estos míticos astros.

Lugar: Camuñas (Toledo)
Fecha: 221216
Telescopio: SW ED 80/600 con reductor de focal x0,8
Cámara: Olympus OMD E-M5
Montura: Orión Skyview Pro.
Guiado: Lunático. Luna QHY 5 II
17 x 5´ Sin darks ni flats ni biass
Programas: PHD Guiding, DSS, ST y PS.

La región de Alnitak
Alnitak es, de “Las tres Marías”, la más meridional, la más cercana al horizonte. Junto con Alnilam y Mintaka conforma el asterismo conocido como “Cinturón de Orión”.
Entre otras, esta estrella tiene la particularidad de habitar una región plagada de nebulosas de todo tipo, de emisión, de reflexión y oscuras.

Aquí conviven la luminosa Flama (NGC 2024) con la más famosa de las nubes de polvo: La oscura nebulosa de absorción conocida como Cabeza de Caballo (Barnard 33), sólo visible porque detrás está la nebulosa de emisión IC 434, que ilumina su fondo y provee el necesario contraste.
Lugar: Camuñas (Toledo)
Fecha: 221216
Telescopio: SW ED 80/600 con reductor de focal x0,8
Cámara: Canon 600D modificada
Filtro: UHC-S
Montura: Orión Skyview Pro.
Guiado: Lunático. Luna QHY 5 II
17 x 6´ Sin darks ni flats ni biass
Programas: PHD Guiding, DSS, ST y PS.

M 78

M78 es una nebulosa de reflexión situada en la constelación de Orión, cerca de la estrella Alnitak. Más o menos aquí:


Esta pequeña nebulosa habita una región del universo  (Orión) que es una verdadera orgía de luces y colores, por lo que poca gente piensa en ella cuando se cita la constelación.
Su azulada belleza discurre con exquisita discreción por los cielos nocturnos del invierno, a la “sombra” de sus  potentes vecinas M42, la Flama y la nube Cabeza de Caballo, que atraen con más fuerza las miradas.
Para el aficionado común y corriente, obtener una imagen impactante de M78 demanda más esfuerzo que el que requieren sus vecinas, pero vale la pena procurarla, y el frío, y los numerosos intentos fallidos.
Las jóvenes estrellas azules que alumbran la nebulosa junto con el contraste que aportan las nubes de polvo oscuro que la circundan, componen uno de los paisajes más hermosos del cosmos. La plenitud de su belleza está muy lejos del alcance de mis instrumentos, pero confío en que con la imagen que muestro en esta entrada, transmitiré una idea de lo que hay allí, a la izquierda de Alnitak, la bien acompañada.

Estos son algunos de los datos astronómicos del objeto:
Distancia: 1600 AL.
Magnitud aparente: 8.3
Tamaño aparente: 8´x 6´
Radio: 5 AL.

Este el objeto:



Y por último los datos de la toma:

Lugar: Camuñas (Toledo).
Fecha: 291216.
Telescopio: SW ED80/600.
Montura: Orión SkyView Pro
Cámara: Canon 70D a foco primario
Guiado: Lunático Luna QHY5II
Exposición: 18 tomas de 5´. Sin Darks ni Flats Ni Byass
Apilado: DSS.

Procesado. ST. y PS.



martes, 27 de diciembre de 2016

Urano

Urano
Urano fue el primer planeta descubierto mediante el uso de un telescopio.
El feliz hallazgo se produjo en el día 13 de Marzo de 1781, y el autor del descubrimiento fue William Herschel, según la historia. Aunque considerando que el célebre astrónomo trabajó siempre codo a codo con su hermana Caroline (también célebre astrónoma y descubridora de 8 cometas) no resultaría extraño que el feliz avistamiento y la necesaria observación sistemática para verificar que se trataba nada menos que de un planeta hasta entonces ignoto, se les deba a los dos. Que, por cierto, antes de ser astrónomos fueron músicos.
Para mis instrumentos y mis conocimientos Urano está muy lejos y muy poco accesible. No obstante yo lo intento, y aunque los resultados no son muy vistosos, haré un paréntesis en el que encerraré la debida prudencia y aun la vergüenza, y pondré el último de mis intentos bajo estas letras. Es el mejor hasta el momento, así que se puede imaginar cómo serán los anteriores.
En esta imagen puede verse, aunque poquito y mal, el citado planeta con cuatro de sus satélites, todos ellos dotados de sugerentes nombres.  Ariel, Titania, Miranda, Umbriel y Oberón.

Hechas la presentaciones, aquí  pongo esta imagen que, como mucho, podría inducir al observador a que imagine, pues ver, ver, lo que se dice ver se ve poca cosa, nada que sugiera que estamos ante un retrato del primer gigante de hielo del sistema Solar.


Lugar: Camuñas (Toledo)
Fecha: 261216
Telescopio: SW Maksutov Cassegrain 127/1500 + Barlow X 2 (F 23)
Cámara: ZWO ASI 224MC.
Programas: RegiStax 6 y PS.

Bueno, Para ubicar los satélites y saber cuál es cuál, mas que nada por si tenemos que dirigirnos a ellos para algo, pongo aquí una copia de la imagen con los correspondientes rótulos insertos.




domingo, 27 de noviembre de 2016

Las Pléyades


Las Pléyades (Objeto Messier 45), forman uno de los cúmulos abiertos más cercanos a nosotros. Situado a tan sólo 450 años luz (cuarta arriba o abajo), son perfectamente visibles sin mediación de lentes ni espejos de aumento.
Esta peculiar reunión de estrellas ha recibido, a lo largo del tiempo, nombres tan sugerentes como “Las siete Hermanas”,  “Las siete Cabrillas” o “Los siete Cabritos”.
Los antiguos griegos, que las llamaban en su lengua “Las Palomas”, pronto les encontraron una utilidad práctica para sus vidas cotidianas: Las usaban para realizar valoraciones de la agudeza visual de la gente.
Los oculistas helenos pedían a sus pacientes que mirasen al cúmulo y declarasen el número de estrellas que veían en él. Si afirmaban que percibían siete es que veían bien y, por tanto, no eran buenos clientes para el facultativo de los acais (¡Coñ! era la A). Si veían menos es que algo había de falta, y algún dracma se podía sacar en concepto de consultas y sabios consejos. Si veían una informe mancha pálida, la cosa ya podía necesitar un tratamiento que, aunque de inciertos resultados clínicos, seguro que podía cambiar de bolsa algunos estáreos o  tetradracmas. Si no veían nada, ni siquiera la vecina Aldebarán, o Sirio, ya es que el tema estaba para ser derivado a los Oráculos.
En general, y como vengo diciendo, el cúmulo es perfectamente visible cuando discurre por el cielo nocturno, aunque en determinadas circunstancias se haga necesario recurrir a la visión lateral o periférica.*

Dada su visibilidad y la fuerza de su presencia en el cielo nocturno desde el final del verano hasta el final del invierno, las Péyades han suscitado la atención de todas las culturas y mitologías humanas, en todos los tiempos, figurando en los libros más antiguos y emblemáticos de que se tiene noticia, tales como la Torah o Antiguo Testamento, el Mahabarata, la Odisea o la Iliada entre otros.
Por “Mul-Mul” las nombraban los sumerios. Para los antiguos Hindúes su nombre es Krttyk, y estaban felizmente casadas con los Rishis (siete estrellas de la Osa Mayor), estado civil que no disuadía de desearlas al dios del fuego Agni.  Como las hijas de Pléione y del titán Atlas las conocieron los griegos. Los por entonces muy lejanos mayas, las mencionaban en el Popol Vuh o Libro de los Consejos, una recopilación de relatos que pretendía contener las respuestas a las atávicas  preguntas, aún vigentes, sobre el origen del mundo y de la humanidad, así como explicar los fenómenos que acontecen en la naturaleza, y todas esas cosas. Para ellos, el nombre del cúmulo era Motz, algo así como “Montón”.
La astronomía actual, escéptica ante las incuestionables revelaciones de las mitologías (también de las actuales), estima por sus mediciones que las Pléyades son un cúmulo de estrellas muy jóvenes, que se encendieron durante el periodo mesozoico de la Tierra, hace unos 100 millones de años. Su primera luz, por tanto, ya pudo ser recibida por ojos terrestres, ya había dinosaurios y otras muchas especies animales y vegetales que pudieron ser testigos del celeste natalicio.
Hay quienes aseguran que nuestro Sol pertenece a ese cúmulo, Pero las cifras lo desmienten. El conjunto de estrellas, que no son 7 sino más de 500 abarca una extensión aproximada de unos 12 años luz y, pese a su cercanía relativa de nuestro sistema, los 450 años luz que nos separan, así como la inmensa diferencia de edad entre aquellas estrellas y esta nuestra, son más que suficientes para situarnos fuera del cúmulo, pero la realidad es no pocas veces diferente del sueño y del deseo. Aunque no siempre es menos bella.
Yo, mi telescopio y mi cámara, damos fe de que este cúmulo tiene tanta belleza, visto tal como es, que no necesita antropomorfos “pleyadianos”  altos y rubios,  ni la contribución del arte y de la imaginación humana para mejorar su aspecto.
Pongo aquí la primera imagen que considero presentable de las varias aventuras fotográficas que me han llevado a dirigir mis bártulos a esas 3h. 47m. 10s. de Ascensión Recta y esos  +24º 7´ 32” de Declinación.



*Visión lateral o periférica.

Las células fotoreceptoras situadas en la retina se conocen como bastones y conos.
Los conos, concentrados en la fóvea (pequeña depresión de algo más de un milímetro cuadrado que ocupa el centro de la retina), se encuentran capacitados para la visión directa, aguda y detallada.  Están situados en el eje óptico. La luz que recorre el eje óptico se percibe con toda su resolución y su color, y es captada por estos conos, mientras que los bastones, situados  a unos 20º en las periferias de la fóvea, o sea fuera del eje óptico, visibilizan objetos de escasa luz, son muy sensibles, tanto a la luz como al movimiento, pero no captan color. Su gran ventaja y utilidad es que nos permiten ver objetos que escapan a la visión directa. Por eso hay veces en que cuerpos celestes débiles o difusos se ven mejor si en lugar de mirarlos directamente se mira a sus inmediaciones. Es decir, se utiliza la visión lateral.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Superluna

Cuando se produce la feliz coincidencia entre el plenilunio y el perigeo lunar acontece el fenómeno conocido como “Superluna”. Dependiendo de la precisión que tenga esta coincidencia, unas superlunas pueden ser más superlunas que otras.
La que sucederá mañana, lunes 14 de Noviembre de 2016, es una de las más notables. No se veía algo así desde hace 70 años.
La diferencia en el tamaño aparente es apreciable, en especial si se compara con la “Microluna”, que se produce cuando el plenilunio coincide con el apogeo orbital.
No pondré porcentajes ni más rollo. En este caso, nada mejor que una imagen para mostrar la diferencia.

Aquí va.

Que la disfrutéis.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Tiempo de Orión

Orión continúa persiguiendo a las Pléyades por los cielos.
El Toro sigue interponiéndose entre el cazador y las jóvenes estrellas objeto de su deseo. No hay avances apreciables en el antiquísimo lance, ni retrocesos. Nada ha cambiado en esta escena, al menos desde los tiempos a que alcanza la memoria de la humanidad.

(“¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatar las ligaduras de Orión?”  Libro de Job, Capítulo 38, versículo 31)

Pero no voy a engolfarme con las mitologías antiguas, ni con las modernas revelaciones que sitúan en esas hermosas estrellas la guarida de horribles seres grises, antropomorfos (como no podía ser de otra manera) pero bajitos, feos y deformes, cuya principal ocupación consiste en abducir inocentes terrícolas para operarlos, sepa usted de qué ni con qué fin, en sus quirófanos siniestros. Sin que exista constancia de análisis preoperatorios, ni más convalecencia que un discreto borrado de los recuerdos de la estancia en sus naos. Tratamiento este último no muy eficiente, al parecer, pues algunos explican con pelos y señales lo que les vino a acontecer en el nefando percance de la abducción, y aun exhiben ciertos artificios que, de industria, les fueron implantados en las carnes antes de devolverlos a sus cotidianas faenas terrenales, que ahora incluyen el pormenorizado relato de los hechos en los foros habilitados para tales discursos.

Constelación de Orión entre nubes terrestres.
No, no voy a hablar de esto, no más de lo que ya lo he hecho. Tampoco voy a dar la brasa con datos astronómicos, distancias, magnitudes, composiciones ni cosas por el estilo. Para eso están los libros. Bueno y la Wiki, al menos mientas viene o no viene la gran tormenta solar que anuncian los augurios de moda. Dicen que si sucede tal como es de esperar nos dejará sin luz eléctrica durante un tiempo. De acontecer tal caso, recomiendo encarecidamente aprovechar la ocasión para contemplar el cielo nocturno. Si está despejado y es Otoño o Invierno, se podrá ver el precioso espectáculo que sigue dando Orión noche tras noche, de forma gratuita, en las inmediaciones del ecuador celeste, y por tanto para los dos hemisferios, con su vistoso cinturón, también conocido por  “Las tres Marías” (Alnitak, Alnilam  y Mintaka), con la gigantesca y anaranjada Betelgeuse, con Bellatrix, Saiph, Rigel y Hatsya. Y con la relativa vecindad de las citadas Pléyades (a las que dedicaremos una generosa entrada), de Aldebarán y de Sirio, la más brillante estrella de nuestro cielo, después del Sol.
Entre los astros de Orión hay una gran abundancia de nebulosas de todo tipo: De emisión, de reflexión y oscuras. De hecho toda la constelación está envuelta en una gigantesca nube, con zonas tenues como el inmenso arco de Barnard, la nebulosa de reflexión M78 o el Mago; con emblemáticas nebulosas oscuras, como la Cabeza de Caballo, y con objetos luminosos fáciles de ver, como la nebulosa de la Flama, la de Mairan y, sobre todo, la Gran Nebulosa de Orión.
Cualquiera que se inicie en la afición a la observación o a la fotografía de cielo profundo, tiene una obligada y pronta cita con la Gran Nebulosa de Orión, también conocida como M42 por ser el objeto 42 del célebre catálogo Messier. Puede verse a simple vista, y con un sencillo equipo fotográfico podemos sacarle los colores en breves segundos de exposición.
Yo, que debido a las limitaciones de mi equipo, tengo que conformarme con los objetos más accesibles, encuentro en esta constelación una especie de Parnaso de la astrofotografía, y la frecuento mucho. Podría exhibir un álbum con las imágenes que he tomado de la Gran Nebulosa, pues son numerosas y variadas en calidades (Van de muy malas a regulares, aunque alguna hay aceptable para el nivel del material) Pero, para no saturar, voy a dejarlo en un botón muestra.
Esta es la más reciente, y primera de la presente temporada.
En ella puede verse M42 (la Gran Nebulosa de Orión). Adherida a ella, y como figurando una cabeza de ave, a la izquierda está M43 (La Nebulosa de Mairan) y un poco más a la izquierda brilla la nebulosa “Running Man” (Corredor), que tiene asignado el número 1977 en el Nuevo Catálogo General, NGC por sus siglas inglesas.

Bajo la imagen pongo los datos de la toma, cosa que gustan ver los aficionados, bien para aprender, bien para criticar, bien para corregir, bien para comentar o más bien para chichorrear, aunque siempre de buen rollo. 

M42 031116
Lugar: Camuñas (Toledo)
Fecha de la toma: 03/11/2016
Montura: Orión Skyview Pro.
Telescopio: Sw ED 80/600 con reductor de focal 0,8X
Cámara: Canon 600D modificada.
Guiado: Lunático, Cámara Luna QHY5 II
Filtro: UHC-S para reducir la contaminación lumínica (toma urbana)
Exposición: 12 tomas de 300" + 10 tomas de 20" para compensar la sobreexposición del núcleo. Sin Darks, Flats ni Byass.
Apilado: DSS
Procesado y postprocesado: Startools y PS.




domingo, 2 de octubre de 2016

Movimientos lunares

A parte de acompañar a la Tierra en su continuo viaje alrededor del Sol, a este en sus paseos por la galaxia,  a esta en sus desplazamientos por el barrio cósmico y a to lo que se menea en el Universo, la Luna tiene una variada colección de movimientos  propios.
Algunos de ellos son demasiado complicados para mí y, aunque me he intentado documentar, no acabo de entenderlos bien.
No obstante, y puesto que el 25% de las personas que han visitado este espacio me han pedido que toque el tema, voy a intentar hacerlo, ya sea someramente y avisando que el asunto es de una complejidad que supera mis limitadas posibilidades.

En primer lugar cabe decir que la órbita de la luna está expuesta a la influencia gravitatoria no sólo de la Tierra, sino también del Sol, de los planetas cercanos e incluso de las fuerzas de marea en su íntima relación con nuestro mundo. Todo esto hace que la elipse en cuestión , de baja excentricidad por cierto, sea bastante inestable comparada con otras. Si bien sus variaciones no son caóticas en nuestra percepción del tiempo y del espacio. Como ejemplo de estas escalas diré que, según me han dicho, la órbita lunar (y por tanto el satélite) se aleja de la tierra 3,8 centímetros por año. Sí, la Luna se va, no nos soporta, aunque lo hace con tan exquisita discreción que no lo notaríamos si no hubiéramos puesto espejos en su superficie para medir con precisión de laser su lentísima fuga.
Este casi imperceptible alejamiento es uno de los movimientos de la Luna.
Otros son  los consabidos de rotación sobre su eje y de traslación circunterrestre.  Pero hay bastantes más, y bastante menos consabidos. No voy a hablar de todos, pero voy a intentarlo con algunos.

Rotación:
La Luna da una vuelta completa alrededor de su eje cada 27,32 días, lo que se considera un mes sidéreo.

Traslación:
En el mismo tiempo (27,32 días) el satélite completa una vuelta alrededor de la Tierra, sincronía responsable de que siempre veamos una  misma cara del astro, y nunca la otra.
Dado que en este tiempo la Tierra no detiene su permanente viaje alrededor del Sol, la duración relativa del recorrido orbital de la Luna es de 29,53 días (mes sinódico*), tiempo en el que se completan las cuatro fases.
La velocidad de la luna en su traslación alrededor de la Tierra es variable debido a la excentricidad de la elipse. Va de los 3479 Km./h. en el apogeo, punto más alejado (406000 Km.),  a los 3873,6 Km./h. en el perigeo, punto más cercano (356000 Km.)
La dirección es de Oeste a Este, y si la vemos siempre recorriendo el camino contrario es por causa de la rotación terrestre.

Libración:
La total sincronía entre la rotación y la traslación del satélite sólo nos permite ver, en teoría, un 50% de su superficie, y siempre el mismo. Sin embargo existen unas oscilaciones relativas que hacen ocasionalmente visible  algo más del 50% de la superficie lunar,  concretamente el 59%. Se llaman Libraciones, y se conocen varias.
Hay una libración en longitud, otra en latitud y otra llamada libración diurna. La primera se debe a la excentricidad de la órbita, que hace variar la velocidad del satélite en su recorrido sin alterar la de rotación, lo que crea un ligero desajuste Este-Oeste de  hasta 7º 54´ entre ambos movimientos. La segunda es debida a la inclinación del eje lunar sobre su plano orbital y produce una oscilación Norte-Sur de 6º50´. La tercera la produce la propia rotación terrestre, que hace que a lo largo del día pasemos de mirar desde un lado de la línea que une los centros de los dos astros, a mirar desde el otro.
Donde mejor se aprecia a simple vista el efecto de la libración es en el Mare Crisium, también llamado Lágrima del Este. En ocasiones, durante las fases creciente y llena, podemos ver que esta formación toca el limbo lunar, mientras que otras veces queda un poco más dentro.

Ascendencia y descendencia:
A lo largo del año vemos que el arco que el sol describe en sus tránsitos diurnos por el cielo se va haciendo más grande a partir del solsticio de Invierno. En el medio día del solsticio estival, el astro alcanza su máxima altura y extensión sobre el horizonte meridional. Es decir, su máxima declinación. A partir de ese día, el arco irá menguando. Lo hará durante seis meses, hasta que llegue nuevamente el solsticio de Invierno. Así podemos decir que el Sol tiene un ciclo ascendente y otro descendente, y que entre ambos abarcan un año. Este efecto se debe a la inclinación del eje terrestre con respecto al plano de la Eclíptica, y da lugar a las estaciones. Con la Luna sucede lo mismo, sólo que el “año” lunar dura 28 días. Dado que el plano de la órbita lunar también está inclinado con respecto a la Eclíptica, a lo largo de estos 28 días podemos ver cómo el satélite asciende y desciende sobre el horizonte, ganando altura durante catorce días y perdiéndola durante los otros catorce para reiniciar el ciclo. El fenómeno se conoce como “Luna ascendente” y “Luna descendente”.
Se toma muy en cuenta en diversas actividades humanas, especialmente en algunas prácticas agrícolas, pues se cree que estos ciclos influyen en el desarrollo de las plantas. A veces se confunde con las fases lunares, se asocia la ascendencia con la fase creciente y la descendencia con la menguante. No es así pues hay otros movimientos, como la retrogradación de la línea de nodos o el avance del perigeo, que hacen que la coincidencia con las fases sea también rotativa.

Retrogradación de la línea de Nodos:
El plano orbital de la Luna está inclinado, como vengo diciendo, respecto al plano de la Eclíptica, por lo que la órbita lunar cruza en dos puntos el plano en el que orbita la Tierra alrededor del Sol. Estos puntos se llaman Nodos: Nodo ascendente y Nodo descendente.
 Su posición en la órbita lunar es variable. Retroceden con una velocidad inconstante y completan una vuelta cada 18,6 años. Los eclipses sólo se producen cuando la luna pasa por estos puntos.


Lunasticios:
El lunasticio es un fenómeno derivado de la ya mentada retrogradación de los nodos. La inclinación del plano orbital de la luna sobre la Eclíptica no es constante, oscila como si se balanceara. Algo así como lo que hace una moneda al caer al suelo antes de detenerse.
Esto hace que la Luna vaya incrementando sus variaciones en declinación (Máximas y mínimas)  a lo largo de 9,3 años, y reduciéndolas durante otros tantos. El ciclo completo, por tanto, dura 18,6 años. La máxima variación (+28, 64º -28,64º) se produce en los llamados Lunasticios Mayores. Y la mínima (+18,36º -18,36º), en los Lunasticios Menores.
Parece que el fenómeno ya era conocido en el neolítico y la Edad del Bronce, y parece  también que debió tener un especial significado para aquellas gentes, pues lo tuvieron en cuenta a la hora de erigir algunos monumentos megalíticos, especialmente en gran Bretaña e Irlanda.
Queda bastante tema, pues el asunto es largo y complicado como avisé al principio, y pese a que he procurado aliviarlo de cifras y de datos, así como resumirlo en lo posible, reconozco que esto ya es mucho rollo, y concluyo sin más.



*La diferencia entre “Sidéreo” y “Sinódico”, en lo relativo a los periodos orbitales es que Sidéreo es el periodo absoluto del astro en cuestión y Sinódico el relativo al propio movimiento de la Tierra.
Así, por ejemplo, el periodo orbital sidéreo de Júpiter es de 11,9 años (tiempo real que tarda en completar una vuelta a alrededor del Sol), y su periodo sinódico es de 399 días (tiempo que transcurre entre una oposición y la siguiente del gigante gaseoso con la Tierra. Es decir, el tiempo en que nuestro planeta, después de haber completado una vuelta al Sol vuelve a encontrase en la misma posición relativa con el otro).